sábado, 23 de diciembre de 2017

Ch Ch Changes ...

Algo así era lo que decía la canción de Shrek. Y unos cuantos de esos cambios es lo que he tenido últimamente. En particular, esta ha sido mi segunda semana en el nuevo/"viejo" trabajo. Digo lo de "viejo" y lo entrecomillo porque hay muchos conocidos, tantos que se puede decir que lo único nuevo es el lugar.

Bueno, eso de que lo único nuevo es el lugar es también un decir. La compañía en sí tiene todo y nada que ver con la anterior. De hecho es algo así como un spin-off / secuela, o como la queramos llamar. A decir verdad me recuerda a "The Big Bang Theory" y "Young Sheldom" porque en cierta forma también he viajado en el tiempo, aunque en vez de 30 años, en mi caso solo una decena. De empresa consolidada a empresa que no hace mucho todavía estaba en un garaje.

Por lo demás, empiezo haciendo lo mismo pero de forma diferente. Creo que sería una buena definición para un niño de seis años. Lo mismo que hacía, lo mismo que hice pero diferente. Diferente en las formas, diferente en el fondo y absolutamente igual. No sé, volviendo al símil televisivo, estoy viendo una buena película por segunda vez. La disfrutas, algunos de los giros que descubriste la primera vez ya no te sorprenden, pero también descubres pequeños detalles que pasaste por alto la primera vez. Casi como si fueras a ver una película distinta.

Eso dicen también de Gulliver. Dicen que se lee de forma muy diferente de niño y de adulto. Umm, tengo que releerlo. En mi caso, hace tantos años que lo leí que es seguro que voy a sentirlo como un libro nuevo. Lo que quizás pueda ver son los guiños más infantiles. Como cuando ves esa película de animación ... Shrek, pero no solo Shrek. Cualquiera buena, que suelen ser la mayoría porque a diferencia de los adultos, los niños no pueden (o al menos no deben) ir solos al cine.

Ch Ch Changes ...

Un saludo, Domingo.

sábado, 9 de diciembre de 2017

¡Feliz Navidad!

Todos los años escuchamos lo mismo: La Navidad cada año empieza antes, el año menos pensado empezaremos a comprar los turrones en agosto. Curiosamente, también solemos dejar las cosas para última hora. Y todo es compatible.

No sé otros años, posiblemente igual, pero los primeros adornos de Navidad de este año los vi a finales de Noviembre ... en las calles. Probablemente es bueno que así sea. Si se planifican bien las cosas, se pueden optimizar recursos y ahorrar costes. Parezco un concejal de ayuntamiento preocupado por la cosa pública. Posiblemente el concejal de ayuntamiento medio está preocupado de otras cosas.

Hace un par de días me hablaban de peticiones ciudadanas a concejales / empresas municipales. Una era que arreglaran tal o cual desperfecto. Otra que los padres se empadronaban en la casa de los abuelos dejando al hijo "solo" en casa. Gracias a la argucia, el hijo trabajaba unos meses en una empresa pública y luego tenía derecho a paro. La cultura del subsidio.

En todo caso no voy a criticarlo y menos en estas épocas que están / se avecinan. Y menos teniendo pocos motivos de queja (alguno hay pero la verdad es que sería injusto quejarme cuando hay personas que sí tienen motivos genuinos). Me limitaré a desear Feliz Navidad a todo el mundo y a aprovechar el tiempo de 2017 que nos queda, que es poco y cada vez menos. Y como todo lo dejamos para última hora, a ver si podemos realizar el máximo número de cosas en el mínimo tiempo. Incluyendo besos y abrazos.

Un saludo, Domingo.

sábado, 25 de noviembre de 2017

¿Por qué?

Esta semana comuniqué mi baja en la empresa. Cuando hice la entrevista para la que pronto tomará su relevo, tuve muy claro que me apetecía cambiar, que quería por no decir que necesitaba un cambio.

Sin embargo, no fue hasta unos días después, cuando Recursos Humanos me emplazó para hablar, antes de que me fuera, de cosas que se pudieran mejorar, que me di cuenta de que no sabía por qué.

La pregunta, indirecta pregunta, me gustó mucho pues me ha permitido conocerme un poco mejor. Me ha permitido saber, por ejemplo, que cuando estoy a gusto con lo que hago, ni siquiera escucho ofertas de cambio aunque las haya; las rechazo de plano. Me ha permitido saber que, en los últimos cinco años, si describimos el crecimiento personal y profesional como una escalera que hay que subir, me he encontrado un rellano cada dos años. Un rellano en el que a veces podía encontrarme unas escaleras hacia abajo y otras simplemente un pasillo largo que no sabía a dónde conducía.

Ahora mismo me encontraba en uno de esos pasillos y de repente he visto otro tramo de escaleras hacia arriba, otra promesa de dos años (quizás) de crecimiento personal y profesional.

Por eso me cambio. Por eso no tuve dudas. Ya solo queda ver si acierto o no. Si las escaleras continuarán subiendo durante dos años, veinte o solo uno. Pero eso ya será el tiempo el que se encargue de desvelarlo.

Un saludo, Domingo.

Ser profesional

Ayer hablaba con un compañero. Tras una larga conversación cuyos motivos se sabrán a continuación, me decía que a veces se valora más (y realmente hay que valorar más) al trabajador profesional sobre aquel que, teniendo más potencial, no lo es.

Referida a él, esta afirmación hay que leerla como un símbolo de humildad. Hace años recibió una magnífica propuesta laboral de uno de los gigantes tecnológicos y en vez de decir la verdad, que la recibió porque él lo vale, decía que por un lado quizás la había recibido porque dio la casualidad de que encajaba en lo que buscaban y por otro porque siempre intentaba ser muy profesional en sus entrevistas.

Yo no pronuncié la frase pero estoy de acuerdo con ella así que referida a mí, me gustaría leerla como un símbolo de lealtad y gratitud a la empresa que todavía me paga el sueldo, a pesar de haber comunicado que pronto será otra.

En la primera vez que lo hago he podido comprobar lo que todo el mundo dice, que no es fácil. Imagino que todo el mundo tendrá un concepto diferente de esa dificultad. En mi caso son los buenos compañeros y amigos a los que dejaré de ver pronto. Eso en primer lugar. En segundo y a bastante distancia, la puesta a prueba de tu profesionalidad. ¿Cómo trabajas en una empresa de la que te vas a ir? Pues a ser posible del mismo modo que si no fueras a hacerlo.

Por ejemplo, la oferta de trabajo me pilló (con que hubiera llegado en los últimos dos o tres meses lo hubiera hecho) con un cierto eternizado trabajo a medio terminar. Era consciente de que podía dejar documentado qué faltaba pero sabía que ese trabajo recaería sobre otros compañeros. Así pues, cuando me propusieron que el último día de trabajo fuera ayer viernes, comenté que no había problemas salvo que la empresa prefiriera que estuviera una semana más en la que me aseguraría que ese trabajo quedara listo. Eso fue lo que pasó.

De hecho, ser profesional ha tomado un nuevo significado para mí. No solo es lo que haces mientras estás trabajando en la empresa sin pensar en irte, ni lo que haces cuando has decidido irte sino también la preocupación por el bienestar de tus compañeros una vez que te hayas ido.

Un saludo, Domingo.

Un año de alemán

Ich sprache Deutsche ... mentira gorda. Ni siquiera al 63% tal como dice Duolingo tras haber completado todas las lecciones. Pero bueno, me hace ilusión.

Tras el primer año de estudio, discontinuo pero estudio, el balance es positivo. No dedico mucho tiempo, quizás entre 15 y 30 minutos tres o cuatro veces a la semana. Esas cantidades explican que ahora mismo solo sepa algo de vocabulario y poco más. Lo suficente como para entender algunas palabras y a veces el sentido general de los artículos de Google News y poco más. Además el uso del móvil, con una aplicación más cómoda que la del ordenadormás, facilita aprender desde la cama, por ejemplo, pero no la memorización de la ortografía.

Sin embargo, me hace ilusión. Me hace ilusión el haber acabado esta semana todas las lecciones por primera vez. Me hace ilusión ver cómo las estructuras se van interiorizando y automatizando. Me hace ilusión.

¿Seré capaz el año próximo de leer en alemán? Posiblemente no. Espero que dé para leer obras como Las dos doncellas de Cervantes:
https://www.amazon.es/Novela-doncellas-beiden-Nebenbuhlerinnen-Spanisch-Deutsch-ebook/dp/B00B9XMOWO

Me gusta mucho ese formato. No es todavía suficiente dado mi nivel de alemán pero es ameno leer la parte en español y luego intentar reconocer palabras que sabes y otras que no en la parte en alemán.

Un saludo, Domingo.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Tiempos ignotos

Es curiosa la cantidad de libros, películas o series que contemplan la palabra "Tiempo" o su plural en su título. El primero que recuerdo es "El amor en tiempos del cólera". Esa sí recuerdo haberla visto. "El tiempo entre costuras", por ejemplo, no. "Tiempos de guerra", tampoco. Y en cambio sí que he visto / estoy viendo "El ministerio del tiempo" donde cada capítulo, además, también suele contener la dichosa palabra de la que tantas veces he hablado en el blog. Quizás no soy yo el único interesado por el concepto.

En cualquier caso, el título de la entrada viene motivado por mis propias vivencias en, quizás el último mes, así como los próximos. Nuevos tiempos se avecinan. Nuevas experiencias. Nuevas vivencias. Ayer, por ejemplo, me sentí raro. No he hecho muchas entrevistas de trabajo en mi vida. Recuerdo un par de ellas antes de empezar a trabajar. Recuerdo una mientras trabajaba en mi antigua empresa. Recuerdo dos o tres antes de empezar en esta. Recuerdo la última, ya trabajando en la empresa actual que fue diferente a las anteriores.

La otra experiencia que da sentido al título de la entrada la dejaremos para más adelante. Eso sí, bastará decir que no entiendo a ciertas personas. O quizás sí. Quizás solo son como el escorpión de la famosa fábula. Debe ir en su naturaleza. A ver cómo acaba. Yo lo que tengo claro es que prefiero ser una rana buena.

Un saludo, Domingo.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Petecandemor

Hoy todo el mundo habla de ello: Ha muerto Chiquito. Que no se me entienda mal, yo también la siento como propia pues coincido en que ha muerto un hombre bueno y ya eso solo es para estar triste. Sin embargo, la afectación me parece excesiva. El número de horas de radio y televisión me parece excesivo. Y que no le paguen nada cuando les ha dado hechas las programaciones me parece hasta injusto.

Hoy ha muerto más gente, alguno ilustre y también de Málaga que llenó periódicos hace unos años. Sin embargo es improbable que recuerden su nombre los ávidos consumidores de televisión. Y si lo recuerdan probablemente dirán que es solo una muerte más. Todos moriremos, todos nos iremos y no volveremos más. Lo importante es que nos recuerden, mientras que alguien nos recuerde seguiremos vivos.

Esto último es más fácil con alguien que ha hecho reír a millones de personas pero es también posible con personas a las que nadie conoce. Hace poco se hizo viral un anciano muy enfermo de cáncer que solo pedía alguien que cuidara a sus perros. Perros salvados de la calle, debidamente vacunados, veterinariamente atendidos y objetos del mismo amor que ellos le profesaban a él. Espero que estos perros puedan encontrar otra casa en la que pasar los días, muchos o pocos, que les quedan. Su dueño, sin duda, vivirá después de muerto.

Es más, es impropio de alguien de pensamiento eminentemente científico como el mío pero de alguna forma su dueño también vivirá cuando, tras pasar 10 ó 15 años, también estos perros hayan fallecido. De alguna forma quiero pensar que esas buenas acciones tendrán su recompensa y no más allá, sino aquí en la tierra. Quizás simplemente con ese cariño que ellos profesen a la nueva persona que ocupe sus vidas. Quizás con un árbol que plantó hace años y que ha estado fijando el dióxido de carbono en una lucha titática e inconsciente contra el cambio climático.

Como digo, es impropio de alguien de pensamiento eminentemente científico pero posiblemente cuando pensamos en la muerte en una sociedad donde la muerte se oculta, pasan esas cosas. Lo único que puedo pensar es que ojalá que a mí, cuando me llegue el momento, la muerte me pille vivo (como decía ese gran periodista y poeta también malagueño) y además se lleve a un fistro pecador. Jarlll.

Un saludo, Domingo.